No somos conscientes de que la Naturopatía actúa frente a la enfermedad desde el punto de vista de la salud, no como medio de combatirla. Esto es debido a que se considera al organismo como una unidad a la que hay que potenciar y ayudar en su lucha por recuperarse. Aunque el foco agudo aparezca localizado en un determinado sistema o zona, repercute de una forma general en el enfermo.
Este planteamiento es válido también para las enfermedades contagiosas, puesto que la enfermedad sólo se desarrolla en un terreno frágil. Se parte de que las causas de enfermedad sólo lo son por su relación con el organismo y no porque en sí mismas sean origen de diferentes patologías.
Por otra parte, normalmente se tiende a pensar que se está curado cuando se eliminan todos los síntomas, cuando realmente sólo indica que hay algo que estamos haciendo mal y que tenemos que cambiar hábitos erróneos.
Un tratamiento de fondo es más importante que conseguir alivio sintomático. Una dolencia local puede ser la consecuencia de un trastorno generalizado. Como ejemplo de lo dicho se puede considerar que en el caso de un eccema no suele bastar con dar una crema para eliminar los síntomas, es necesario en primer lugar una buena depuración del organismo para que no vuelva a manifestarse en ningún otro sitio y bajo ninguna otra forma.
Todo lo dicho hasta ahora no se queda solamente aquí, llevado al extremo se puede considerar que en el hombre están influyendo para bien y para mal, su conducta, sus emociones, su interpretación de los acontecimientos diarios.
En definitiva, se debe considerar también la interconexión entre la mente y el cuerpo, que como ya sabemos es causa de numerosos conflictos y origen de enfermedades.
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